martes, 12 de mayo de 2009

Suegros

Ayer conocí a mis suegros, un momento que todos detestamos, pero que llegado el día no lo podemos eludir. Con la distancia que separa Huelva y Oviedo, había podido escaparme de este encuentro, pero ayer no tenía escusa, estaban de visita en Berlín y querían conocer con quien anda su hija.

En estas situaciones, si eres una persona decente no hay problema, pero como no era el caso había que parecerlo. Me afeite la barba de 3 semanas que me camuflaba como un musulmán más por las calles de “el pequeño Estambul” (como se conoce a mi barrio), encontré una camisa en el armario, me puse los zapatos de los domingos e intente peinarme adecuadamente.

Durante la cena temía meter la pata como sería de esperar en mí, pero retuve mis impulsos y todo salió bien. Fue la mejor versión de Juanma que puedo mostrar, aunque eso no quiere decir que fuera buena.

No hay comentarios:

Publicar un comentario