jueves, 31 de diciembre de 2009

2009

Estos días es momento para hacer balance de lo que ha sucedido en este año. El 2009 será para el mundo el año en que un negro llego a la casa blanca, el año en el que un negro que quiso ser blanco se fue de este mundo, el año en que un negro volvió a romper los límites del ser humano “volando” por Berlín, y el año en que la crisis nos hizo verlo todo muy negro. Resumiendo, un año negro.

En España se recordará por ser el año de los piratas del indico, o de los piratas valencianos y madrileños que nos enseñaron una palabra en alemán: Gürtel (¡qué pena que no fuese otra que no conociese!), en cambio con los fichajes del todopoderoso Florentino no recordaremos el de “el pirata” (Granero) si no el de la vergüenza de pagar 100 millones € por un futbolista. Pero en fútbol se recordará para siempre el exquisito juego del Pepteam y se olvidará, o por lo menos se intentará, la caída del Decano en su 120 aniversario, malos tiempos.

Pero si no os ha gustado el 2009 no pasa nada, el próximo año se presenta muy interesante, como diría Leire Pajin en este 2010 asistiremos a un acontecimiento planetario, la coincidencia de la presidencia de Obama en los EE.UU. y en la Europa de Zapatero, el que dice que la tierra solo le pertenece al viento, a tomar viento habría que mandar a tantos políticos…

domingo, 27 de diciembre de 2009

¡He vuelto!

¡He vuelto! Hace no se cuanto que no escribo en el blog, pero pretendo retomarlo, a ver en que queda este intento…

En este tiempo mi vida ha cambiado un poco, me he convertido, al fin, en ambientólogo (que así es como nos conocen a los licenciados en ciencias ambientales, aunque ni el corrector ortográfico reconoce esta palabra). Esto no implica grandes cambios inmediatos en mi vida pues sigo currando en educación ambiental, aunque con nuevos proyectos sobre la mesa. Aquí seguiré como mínimo hasta mediados de marzo que es cuando acaba mi contrato. Después, quién sabe.

Tras mi estancia en Huelva volví acompañado de Jon que estuvo una semana de visita, pasamos una buena semana; turisteo, salir de fiesta, comer por ahí, y quizás lo más destacable la recepción en la embajada sueca. Donde fuimos toreados por “Schinkenmann”, el camarero que pasaba con las bandejas de jamón, nos hizo un regate que firmaría el mismísimo Messi. Por el contrario nuestra estrategia para acorralar a los que pasaban las bandejas de los canapés fue todo un éxito.

Luego llego la noche buena, que fue un poco triste pues la pase en soledad, sin duda el día más familiar del año no está hecho para estar solo, pero por lo menos mi situación era circunstancial, lo que te hace pensar en lo triste que tiene que ser para las personas que realmente están solas. El día de navidad si lo pase acompañado en una comida y posterior fiestecilla, ambas muy animadas.