viernes, 31 de julio de 2009

Que no paro

Ayer tuve barbacoa en casa, ya hemos hecho unas cuantas, pero parece que cada vez son más concurridas, había al rededor de 40 personas comiendo y bebiendo sin parar. Por lo tanto hoy ha tocado limpiar y buscar botellines de cerveza que aparecían en los lugares más insospechados, pero se compensa por haber pasado una noche tan buena.
Ahora toca fiesta de despedida del piso de Marcus y Berta, y mañana viaje a Hamburg, todavía no sabemos si empalmaremos la fiesta con el viaje, pero espero que no porque uno está ya mayor para esto. Como veis estoy que no paro.

jueves, 30 de julio de 2009

Incidente de circulación

Andar en bici por mi barrio es a veces un poco peligroso, más aun cuando lo que uno hace con la bici no es conducir, si no pilotar. Si a esto le sumas que tanto a turcos como a alemanes le gusta sentirse como Carlos Sainz y que para ellos la Hermannstrasse es una etapa del Paris-Dakar, la mezcla es explosiva.

El otro día volviendo a casa del curso de alemán, intento meterme entre dos coches haciendo una maniobra un tanto inapropiada, de repente golpeo con el manillar el retrovisor de un coche que estaba aparcado en una esquina (donde no debería estar), sin más preocupación di por hecho que el coche estaba vacío, así que ni siquiera me detuve. Pasados unos segundos empiezo a oír tras de mí gritos e improperios, miro hacia atrás y por la ventanilla del vehículo golpeado asoma la cabeza de un turco, ya estaba un poco lejos para entender bien lo que decía, pero una palabra me llego muy clara “Mutter”, supuse que esa mención a mi progenitora no era precisamente porque le mandara saludos cordiales, así que me hice el sueco y seguí para adelante.

En un abrir y cerrar de ojos el tío me alcanza, se coloca en paralelo y empieza discutirme por la ventanilla, poco después me adelanta y coloca el coche cerrándome el espacio y obligándome a detenerme, mientras me adelantaba comprobé que su coche era un espectacular Jaguar de pintura reluciente. Empezamos a hablar e intento disculparme, pero el tío parece estar demasiado alterado y sale del coche. En ese momento veo que tiene un cuello que ríete tú del de Fernando Alonso y unos brazos de un grosor similar al de mi tronco, mi vida empezó a pasar ante mí en diapositivas PowerPoint, todo parecía indicar que había llegado al final de mis días.

Adopte la postura defensiva de colocar la bici entre él y yo, tras varios intentos fallidos de disculparme en todas las formas posibles e imposible que me permite mi alemán, opte por esperar a que se cansara de insultarme, lo cual le llevo un buen rato, una vez había acabado escupió en el suelo a mi lado, una clásica forma de presentar desprecio en su cultura, tampoco es que en la nuestra sea un acto cariñoso.

Después él se dirige a montarse de nuevo en su cochazo, yo subido en la bici antes de marcharme me quedo mirándo a la matricula, espero hasta que el tío se percata y comienzo a pedalear, porque a uno le gusta tener la última palabra incluso cuando eso supone poner en peligro la propia integridad física. Me alejé lo más rápido posible mientras él gritaba “was? was?”(¿Qué? ¿Qué?). Por suerte no le dio tiempo a seguirme y llegue a casa sano y salvo.

lunes, 27 de julio de 2009

Un fin de semana muy duro

Ha sido un fin de semana muy duro, el viernes salimos de fiesta y lo dimos todo, igual dimos demasiado. A mí me echaron de un bar por entrar con una cerveza de fuera, no negaré que es una razón más que suficiente para que te obliguen a abandonar un local, pero comparado con todo lo que hicimos en el segundo bar; descolgar un cuadro y ponerlo en el wc, robar un gorro, mantear al dj,… ¡de ahí sí que nos tenían que haber echado a todos!

Del sábado nada que contar, como os podéis imaginar me lo pase en el sofá, apenas pude moverme y es que uno ya no está para estos trotes. El domingo fue de resurrección, hicimos un brunch (desayuno-almuerzo) para coger fuerzas. Pagar 6 € y comer todo lo que puedas es una peligrosa invitación a buscar los limites de nuestro cuerpo. Uno que paso por Berlín pensó que es esta costumbre alemana está la raíz de su ambición por conquistar países, no le falta razón, cuando acabas te sientes con fuerzas para hacer lo que sea, aunque nosotros lo único que hicimos fue estar tirados toda la tarde en el Mauerpark, un parque por donde antiguamente pasaba el muro, de ahí su nombre, y que los domingos hay un marcadillo con mucho ambiente, después cervecita en Kreuzberg y para casa. Veis como ha sido un fin de semana muy duro.

viernes, 24 de julio de 2009

Movistar

Que las compañías telefónicas son unas ladronas lo sabemos todos, pero es que hay veces que se superan. El pasado mes de febrero me llego un cargo en mi factura de teléfono por un importe de 130 €, como no estoy en Huelva pues no pude verlo hasta hace un par de semanas. En la factura no indicaba a que se debía, por lo que llamo a información, tras mucho insistir consigo que me digan que se debe a que me di de baja de un servicio por el cual pagando 3 € al mes hablaba 100 min y pagaba 1, pues por darme de baja de este servicio un mes antes de lo estipulado tenía que pagar 130 € si me hubiera quedado solo tendría que haber pagado 3 € y además hubiera podido disfrutar del servicio, como veis no tiene mucha lógica que lo solicitara, de hecho es que no lo hice.

Tras multitud de llamadas al servicio de atención al cliente, conseguí que una operadora me devolviera parte de lo que me había cobrado, unos 35€, puesto que según ella había habido un error de tarifación, pero insistía en que yo me había dado de baja y que lo demás estaba bien. Pues no me quedo más que mandar una carta de reclamación amenazándoles con denunciarle en la oficina de protección al consumidor.

Tras esa carta amenazante hoy he recibido la contestación, donde me reconocen el error y me devuelven el dinero, aunque ni si quieran se disculpan. Ellos se pueden inventar un cargo, quitarte el dinero de la cuenta, y tienes que hartarte de pelear para conseguir que te devuelvan lo que es tuyo.

Como siempre los consumidores somos una marioneta en manos de las grandes compañías. Ahora dejaré que me roben otros, Movistar ya me ha quitado bastante.

sábado, 18 de julio de 2009

Campeonato de verano

Hoy ha empezado el campeonato de fútbol sala de Punta Umbría para “Los Compadres” y por primera vez no voy jugarlo. La envidia me corroe y no hablo de envidia sana, porque no creo en ella, envidia de la más enferma posible, envidia con gripe A.

Porque aunque nos solemos llevar alguna que otra paliza y más de uno se ha vuelto a casa con un ligamento colgando, el campeonato de Punta es un clásico de los veranos, es como el posado en bikini de Ana Obregón, sin él no hay verano.

A estas horas no he tenido noticias del resultado, así que espero que no sea porque lo hayáis perdido.

jueves, 16 de julio de 2009

Vuelta a la normalidad

Después de un par de días en Berlín estoy empezando a volver a la normalidad, de momento me lo estoy tomando un poco como si estuviera de vacaciones, voy a la academia mis 3 horas y cuarto diarias, pero exceptuando eso no tengo mucho más que hacer.

El día 3 de agosto voy a firmar el contrato de las practicas y supongo que empezaré en seguida. Tengo ganas porque con esta inactividad se me hacen las mañanas demasiado largas, aunque me permite que las noches acaben regandose con abundate cerveza.

martes, 14 de julio de 2009

De nuevo en Berlín

El viaje de vuelta a Berlín fue una tortura, me toco esperar unas 8 horas en el aeropuerto de Frankfurt-Hahn y el aburrimiento llego a límites insospechados, tanto que descubrí un campo de golf justo en frente del aeropuerto y mi mayor diversión fue ponerme a retransmitir las jugadas.


Cuando llegue a casa el dönner rutinario de bienvenida duro más de lo previsto, un serbio que suele andar en ese kebab no paro de invitarme a cervezas, cada vez q se me estaba acabando una me mandaba otra…así que me fui a dormir con litro y medio de birra en el cuerpo.

lunes, 13 de julio de 2009

Siempre es verano donde crecí

Suelo decir que una de las cosas que más me gusta de vivir lejos de mi tierra, es la sensación de echar de menos. La distancia, ya sea temporal o espacial, hace que las personas veamos las cosas de manera positiva y que añoremos hasta la persona que peor nos cae.

Aunque a veces esa sensación nostálgica es tan excesiva que se te anuda en la garganta, como hoy que me ha tocado ser el primero que se va de Punta Umbría (Punt'umbria como decimos aquí). Ha terminado mi verano, porque para mi verano significa Punta, y se me vienen a la mente tantos recuerdos, esas batallitas que todos los años solemos contar...

El tiempo pasa y la gente cambia, ahora nos vemos cada vez menos, nos vamos haciendo viejos y eso conlleva obligaciones, la mayoría solo aparece por aquí una semana y es difícil que coincidamos muchos, pero siempre que nos juntamos, aunque algunos apenas crucemos palabras durante el resto del año, es como si no pasaran el tiempo. Es muy satisfactorio ganarle la batalla a ese traidor implacable.

jueves, 2 de julio de 2009

La vuelta a casa

Después de un viaje accidentado por fin llegue a casa, lo de accidentado es porque desalojaron el aeropuerto de Frankfurt Hahn. El motivo fue que algún despistado se olvido las maletas y como vivimos en la sociedad del miedo, pues eso supone que haya que paralizar un aeropuerto. No digo que no haya que hacerlo, los procedimientos de seguridad existen por algo, pero que fácil resulta para los que quieran fastidiar, dejas un par de maletas sospechosas en un rincón y el pánico hará el resto.

En casa me han recibido como me merezco, con comida de esa que hace que te preguntes ¿Cómo he podido vivir sin esto? Chocos, pescaito, gazpacho, jamón,…

No me ha dado tiempo a ver como ha cambiado Huelva en estos últimos 5 meses, lo único que he podido comprobar es que a media ciudad se le ven las tripas, cosas del famoso plan E del gobierno.