martes, 17 de marzo de 2009

Trabajo duro

Ayer fue un día realmente duro. Salí de casa a eso de las 8 de la mañana y no regrese hasta las 10 y pico de la noche. Para los que no lo sepáis tengo un currillo en una empresa de mudanzas y es agotador. Si me pongo a pensarlo mi trabajo es asqueroso; me pagan poco, es muy duro y encima mi jefe es un capullo (ya le dedicaré una entrada especial en el blog para él porque se la merece), pero bueno prefiero ser un poco optimista con mi trabajo y ver su parte buena; gano dinero, aprendo alemán y encima me pongo mas petado que si fuera al gimnasio.

Me acuerdo que un profesor de la universidad nos dijo una vez en clase que cuando estuviésemos formados en medio ambiente dejaríamos de disfrutar de un paisaje y que buscaríamos cosas que no encajan, que donde la gente sin formación en esta materia simplemente verían la belleza del lugar nosotros diríamos cosas del estilo “que hace este tipo de árbol aquí si no es de este clima”, bueno pues ahora algo parecido me pasa con los muebles, donde los demás veis en un sofá un lugar de descanso, yo los miro con cara de odio y me da miedo acercarme a ellos, lo mismo pasa con camas, mesas y sobre todo armarios, odio especialmente los armarios, con lo bonito que es un armario empotrado, deberían prohibirse los que no lo son.

Por lo demás hoy es san Patricio y lo celebraremos como se merece taberna irlandesa y buena cerveza así que se presenta una noche interesante.

4 comentarios:

  1. Yo sé de uno, no digo quién, que se rompió una uña quitándome una grapa de unos apuntes y se quedó la mar de triste...

    Ni te imaginas la de uñas que se romperá acarreando muebles, jaja...

    No digo ná y lo digo tó!

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  2. jajaja, no me acuerdo de eso de la uña

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  3. Cuando nos veamos de nuevo pregúntale a Guille, que nosotros lo recordamos un montón :D

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