Como ya anuncie por este concurrido medio de información que es mi blog, mañana parto hacia tierras marismeñas (como diría mi amigo chico). Finalmente, y si no hay cambios de última hora, me quedaré hasta el día 13 de julio, así que desde que acabe mi examen de mates, calculo que será el lunes 6 a las 14:00(¡la última vez duro 5 horas!), podremos dedicarnos a nuestras dos principales aficiones; jugar al fútbol y beber, a poderse en este orden, por eso de no potar en la pista.
Por ser mi último día vamos a ir a cenar algo típico alemán, schnitzel, que no es más que un filete empanado de toda la vida, pero ya se sabe que la cocina alemana no da para más.
Cerca de mi casa se encuentra “Louis”, un restaurante que presume de servir el schnitzel más grande de todo Berlín, y puedo dar fe de ello, la última vez nos comimos uno entre tres, hoy lo vamos a intentar entre dos, pero mi meta es conseguir comerme uno entero antes de irme de Berlín, espero no acabar en el hospital.
Se de alguna que sería capaz de comérselo ella sola sin problemas…

No hay comentarios:
Publicar un comentario